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POESÍA DE CERCA

EN MI BUCLEDomingo 24 de septiembre de 2017Ojalá hubiese yo nacido con la suficiente destreza,
para describir la música que es tu voz en mi cabeza.
Y te doy la certeza de mi evidente torpeza,
porque cuando te veo hasta mi lengua se tropieza.
Eres como fuego griego que no se apaga,
Que luego me deslumbra, me desprecia y después me halaga.
Eres el cielo profundo en el que mi mente divaga,
Aquello que me intriga, me destruye, pero también me empalaga.
Eres la ecolalia infinita en mi propia voz diciendo tu nombre,
y tu recuerdo como los muros de hormigón romano,
eres la rueda de agua que mueve a este pobre hombre,
para escribir este verso con todo su calor humano.
Eres como acero de Damasco en una espada,
cuyo filo prevalece como la belleza de tu mirada,
definitivamente no existe nada
que hiciera que deje de anhelarte, mi amada.
Jose Flores

MOJADO

Esta tarde se me desvió la mirada,
Aceleré mi paso, y respiré profundo,
sentía que se detenía el mundo
Mientras caminaba sobre la calle mojada.
Ya no me importan mis botas
Tampoco mis párpados rojos
Prefiero mil cantaradas en gotas
Y no tener que verte a los ojos.
¿Podré huir toda la vida?
¿Podría cantar desde lejos?
¿Podría evitar los espejos?
¿Y ubicar todas las salidas?
Traigo las manos heladas
Hace frío y está lloviendo,
Traigo mis gafas mojadas,
Y la tarde se va muriendo.
Ojalá no me mires así,
Lleno de tantos vacíos,
Entre silencios, distancias y frío,
Y el recuerdo de todo lo que perdí.
Jose Flores

MIS PÁRPADOS

Nunca antes tuve la mirada tan cansada,
por buscar entre la nada la luz de tus ojos,
qué tonto! mis párpados tienen cerrojos,
escondo mis clisos cada madrugada.
Qué cálido el frío que me abraza,
qué pasa? trato de ser optimista,
quítate de mi vista!!!
o mi alma se despedaza.
Mis párpados se cierran mientras amanece,
me pesan tanto los pensamientos,
y a pesar de que todos me pertenecen,
me traicionan y me lanzan al viento.
Cuánto más voy a divagar?
Y si te veo? Y si me veo?
Será que me puedo enfrentar?
Ni hablar! No podría! No lo creo!
Ya no sé si te tengo amor o te tengo miedo,
Si me hago más fuerte o me quiebro en pedazos,
Siento que vivo, que muero, que respiro, que no puedo!
Todo junto y por separado en minutos tan escasos…
Jose Flores

MÁS HOJAS ROJAS

Ahora que desperté desde muy temprano,
aún me quema el mismo fuego griego,
no soy más que un pobre ciego,
caminando con vacíos en las manos….
Me aturde mi alto grito ahogado,
desgraciado, triste y alborotado,
como saliendo desde un pecho desahuciado,
mal hecho, y con el diafragma cansado…
Hoy me di cuenta de que mis ojos te clonan,
¿qué hago yo con la cabeza minada?
Pienso de todo, pero no tengo nada,
y mis pensamientos no me perdonan.
Empecé a ver nuevos arboles de seda roja
podrían ser todos del mismo fuego?
Todos víctimas del viento, desde luego,
Pero me empujan a la misma paradoja.
Ya no escucho la marea,
Ya no veo el atardecer,
Temo el día que te vea,
Y tampoco sepa qué hacer.
Qué tengo que decir?
Si me abandona mi elocuencia,
No me puedo lucir,
Dudo hasta de mi existencia…
Yo ya no tengo paciencia,
Ya no distingo entre volumen y frecuencia,
Estoy al borde de la demencia,
Qué clase de penitencia es tu ausencia?
Entre ayer y mañana cuál es la diferencia?
A caso será la experiencia?
La resistencia?
O a caso mi humilde estado de conciencia?
Ya no apelo por clemencia,
estoy resignado a renunciar a tu presencia,
ya no me resulta una emergencia,
pero lamentablemente nunca vas a perder vigencia.
No puedo renunciar a la secuencia,
de sentir que voy en decadencia,
desconociendo el sentido de pertenencia,
Y tratando de huir de tu marcada influencia…
Jose Flores

UN MUNDO LEJANO

Sólo quería ver tus ojos,
deleitarme en tu sonrisa,
admirar tu pelo.
Para poder contarle a la noche,
quien es mi compañía,
con quien mitigo estos días,
de angustia cotidiana,
de locuras momentáneas,
de pérdida de conciencia,
buscando un muro lejano,
lejos de muchos humanos,
donde abundan las estrellas,
las flores siempre son bellas,
y por sobre todo,
encontrarme junto a ti,
absorbidos el uno al otro,
al unísono cardíaco,
superando las acrobacias de la vida.
Arturo Cordero Portillo, en su libro "Con El Corazón en la Mano"

ENTRE ALMOHADAS

Si tan solo supieras,
que estar en tu cama,
me conforta y alimenta,
cual útero que nunca tuve.
Tan calientita,
tan experta,
en el arte de amar,
y ganar el combate.
El sólo rozar su borde,
activa cada sensación,
de todos los sentidos,
que al unísono me transportan,
a extraños laberintos,
de colores inexplicables.
Al posar lentamente mi cabeza,
me inyecta un tipo de insomnio,
para no perder cada instante,
de la danza del amor,
que hipnotiza a nuestros cuerpos.
Arturo Cordero Portillo, en su libro "Con El Corazón en la Mano"

ENTRE ALMOHADAS

y yo que te creí,
que de tus besos me envicié,
que deseché el papel
para escribir en tu fresca piel.
Nuevamente imbécil me llamarás,
estoy seguro que te reirás,
cuando cierres mi página
y la tires al oscuro basurero.
Y yo que que volví a confiar
de tu angelical sonrisa,
del canela de tu piel,
de tu palabra que no fue sincera.
Dime qué hacer ante el desengaño
y la sed de tu boca y tu cuerpo,
ante el éxtasis prohibido que provocas
a esta alma enloquecida por tu ausencia.
Arturo Cordero Portillo, en su libro "Con El Corazón en la Mano"

ENGAÑO

y yo que te creí,
que de tus besos me envicié,
que deseché el papel
para escribir en tu fresca piel.
Nuevamente imbécil me llamarás,
estoy seguro que te reirás,
cuando cierres mi página
y la tires al oscuro basurero.
Y yo que que volví a confiar
de tu angelical sonrisa,
del canela de tu piel,
de tu palabra que no fue sincera.
Dime qué hacer ante el desengaño
y la sed de tu boca y tu cuerpo,
ante el éxtasis prohibido que provocas
a esta alma enloquecida por tu ausencia.
Arturo Cordero Portillo, en su libro "Con El Corazón en la Mano"